10 de octubre 2014 - 12:08
El agua subirá con presión
Finalizaron obras y pruebas hidráulicas en los refuerzos de Lomas y Banfield Oeste. Las tres nuevas redes se concretaron en las calles Laprida, Las Heras y Pereyra Lucena.
El paisaje de la calle Laprida se vio modificado por las obras.
Aunque resulte contradictorio en estos días anunciar mejoras sobre el agua, cuando muchos barrios volvieron a sufrir las inundaciones tras las fuertes tormentas de ayer y el sábado pasado, lo cierto es que los vecinos de Lomas de Zamora tendrán un mejor servicio de agua potable tras la culminación de las obras y las pruebas hidráulicas en los refuerzos de Banfield y Lomas Oeste.

En conjunto con la empresa estatal AySA, la comuna llevó adelante una serie de obras de refuerzo que implicaron el tendido de nuevas cañerías sobre las calles Laprida, Las Heras y Pereyra Lucena, y de este modo, concluidas las pruebas hidráulicas, en ese sector ya están siendo beneficiados con mayor presión de agua en sus casas.

Los trabajos responden a la mayor demanda que experimenta en el distrito ante el crecimiento poblacional y la proliferación de las torres, y a las antiguos reclamos que los vecinos elevaban.

Detalles

En primer lugar, la red primaria de Laprida se extendió sobre Álvarez Thomas desde Garona hasta Laprida, y desde allí tomó Laprida hasta la intersección con la avenida Frías, con una prolongación total de 1.200 metros de cañería.

Por su lado, la obra de Las Heras se desarrolló en una traza que abarcó Manuel Castro, entre Castelli y Las Heras, y continuó por Las Heras hasta el cruce con Almafuerte. Allí, el tendido de la red implicó la construcción de 1.100 metros de cañerías de agua potable.

En tanto, el refuerzo de Pereyra Lucena demandó la instalación de otros 1500 metros de red primaria, en el tramo de esta arteria que va desde Manuel Castro hasta Estrada.

La etapa de pruebas

En estas tres nuevas redes primarias, además del tendido de las cañerías, la obra implicó la instalación de válvulas y cámaras de inspección y el posterior arreglo de las calzadas que sufrieron roturas a causa de los trabajos.

Una vez finalizadas las obras, el Municipio y AySA llevaron adelante una etapa de pruebas hidráulicas sobre las distintas cañerías para verificar el buen funcionamiento de estas.

Al obtener buenos resultados en estos ensayos, las nuevas cañerías fueron conectadas a la red principal de agua potable existente en la zona, lo cual ya posibilita una mayor presión y garantiza así un mejor servicio a todos los vecinos.