Sin embargo, las obras sufrieron varios traspiés antes de empezar y cada una tuvo su particularidad. En general, no comenzaron antes del 2011 y, si bien hubo casos de aperturas parciales, ésas no culminaron antes del traspaso de mando. En algunos casos, hubo cortes de cintas en etapa electoral pero, en verdad, ninguno abrió las puertas a los pacientes.
En concreto, el anuncio de las obras de los 7 hospitales totalizaba unos $ 722 millones, y las cuentas finales al 2015 superaron ampliamente $ 1.500 millones, sólo para los hospitales del Bicentenario. En tanto que la construcción del hospital de la Cuenca Alta de Cañuelas demandó una inversión de más de $ 500 millones, cuando el anuncio inicial había sido de cerca de $ 300 millones.
Respecto al Hospital de Cañuelas, que beneficiará también a vecinos de Presidente Perón, Ezeiza y San Vicente, tiene una historia similar de marchas y contramarchas. Tuvo su primera licitación en el 2008 y Cristina Kirchner cortó cinta el pasado 8 de octubre de 2015, pero sus puertas, aseguran abrirán a fin de año.