Los ediles Pablo Losada, presidente del bloque del Frente Renovador, y Roberto Devoto, integrante de esa bancada, sufrieron poco antes de la medianoche del viernes un violento asalto a 150 metros del Centro de Operaciones de Gendarmería Nacional en el distrito.
Sin embargo, este lamentable hecho no condicionó a los legisladores que dieron su apoyo para que los proyectos del Ejecutivo fueran aprobados por unanimidad.
Así, el cuerpo legislativo convalidó la adhesión a la emergencia de seguridad por 12 meses, como también la implementación y supervisión del sistema de comando de prevención comunitaria y la creación de la Policía Científica en el distrito. En este marco, también se decidió convocar a personal policial y del Servicio Penitenciar en situación de retiro activo.
De acuerdo al testimonio de los ediles massistas, en pleno centro de Monte Grande sufrieron un violento robo a mano armada cuando llegaban a una reunión de trabajo. Fueron encañonados al bajar del vehículo en el que se trasladaban rumbo al lugar donde los esperaban otros integrantes de la bancada y consejeros escolares.
Durante el suceso, en el que los delincuentes los mantuvieron apuntados a la cabeza con armas de fuego, los ediles fueron despojados de sus celulares, una computadora, documentos, efectos personales y el vehículo propiedad de Losada, en el que los delincuentes huyeron.
Al ser consultados sobre lo sucedido, ambos coincidieron en señalar que "la pasamos muy mal, fue muy violento. Nos sucede exactamente lo mismo que la mayoría de los vecinos".
Durante la madrugada del sábado radicaron las denuncias en la Comisaría 1ª de Monte Grande.
"No van a encontrar palabras de aprovechamiento partidario, ni agravios personales. Estas situaciones son ultrajantes y dolorosas; generan sensaciones difíciles de transmitir", resumió Losada, quien exhortó a todos a "trabajar en serio en un plan de seguridad local sin banderas partidaria y con fuerte decisión política".