Por ende: pensá bien para qué querés tu cámara y qué fotos querés sacar. Si tu presupuesto no te alcanza para la cámara que querés, ahorrá hasta que puedas.
Si lo fundamental es que ocupe poco espacio, que puedas llevarla encima sin sentir su peso o quite lugar podés optar por una ultracompacta pero a un menor tamaño, se renuncia a la capacidad de control con lo que este tipo de cámaras son para tomar fotos en modo automático y una serie de modos predefinidos. Si querés aprender fotografía uno de los factores clave es que tu cámara te permita control manual sobre la velocidad de obturación y la apertura. Si son tus primeros pasos te conviene una compacta y, si tu afición a la fotografía se consolida, podrás dar el salto a una réflex.
En cuanto a los famosos megapixels, una mayor cantidad no significa una mayor calidad. Esto es un mito. Existen cámaras de 10 megapixeles que sacan fotos de una calidad muy inferior a una de 7. La relación entre las resoluciones no es algo lineal, por ejemplo, para imprimir una foto de 10x15 cms sólo hacen falta... ¡2 megapixels!
Un consejo general es que hay que desconfiar de las cámaras de fabricantes desconocidos que traen montones de megapixels por precios muy bajos. Normalmente los megapixels no son los que prometen sino que son interpolados y las aberraciones cromáticas en las imágenes suelen muy frecuentes.
En cuanto a la calidad de la óptica, los principales fabricantes del mercado suelen ofrecer las mejores. Si no comprás una Canon, Nikon, Olympus, Sony, o similar, averiguá bien quién fabrica su óptica y qué calidad tiene y qué capacidad de zoom posee (no el zoom digital, eso no existe).
Otro punto que tenemos que revisar es si la cámara se carga a pilas o a baterías propietarias de la cámara digital, por lo que hay dos tipos de baterías principales:
Baterías propietarias: Ofrecen mayor capacidad de almacenamiento de energía que las tradicionales, y para una capacidad de carga semejante ocupan menor espacio que las pilas. Las más recomendables son las de ion-litio.
Pilas tradicionales: Las AA de siempre. De todas maneras ya es hora de usar las recargables, por precio, porque dan una mayor autonomía que las alcalinas, y, principalmente, porque son más ecológicas. La gran ventaja de este tipo de pilas frente a las baterías propietarias es que en cualquier sitio que te quedes sin carga se pueden comprar un juego de alcalinas a bajo precio.
Además las recargables suelen ser más baratas que las propietarias
De optar por una cámara con batería propietaria, es aconsejable que el cargador de la batería sea externo y que la carga no tenga que hacerse en el dispositivo.