Si bien Facebook muestra dentro del recuadro de sus anuncios cuando a un amigo le gusta una página patrocinada dentro de esta red social, hay que ser amigo de esa persona para poder verlo y Facebook aún dista mucho de ser un buscador (al menos hasta que Facebook Graph Search tenga una aplicación medianamente útil) que no requiere registro y pueda navegarse cien por cien desde el anonimato. Esto es un problema gravísimo sobre la privacidad de los usuarios. Si bien los menores de 18 años estarán exentos y el resto de los usuarios podrá decir que no, resulta por lo menos polémico tener que restaurar los niveles de privacidad por defecto cada vez que Google decida hacer un cambio.
Esta "promoción compartida", el nombre simpático con el monstruo fue bautizado, usará el nombre y la fotografía de los usuarios en su red social Google Plus y cuyo fin es "brindarte —y a tus amigos y contactos— la información más útil. Las recomendaciones de personas que tú conoces realmente puede ser de ayuda", en palabras de la empresa estadounidense en un documento que explica los cambios.
El fin real es hacer más atractiva la publicidad online que hoy ofrecen para monetizar todo lo que puedan a sus productos, como Adwords y Adsense. En definitiva, vender algo nuevo a las empresas que pautan en Google y hoy por hoy tienen que aforar un costo por click bastante alto por sus campañas de publicidad online.
Llegó el día, ya no somos únicamente el target publicitario, sinó la publicidad en sí misma. Algo que suena cada día más escabroso.