Según comenta el hombre en el video, el iPhone no encendía en un principio pero, luego de haber sido colocado en un congelador por poco tiempo, el teléfono volvió a presnderse.
Posteriormente el usuario volvió a repetir el experimento: esta vez, lo hirvió durante 5 minutos y luego lo dejó 30 minutos en el refrigerador. Pero, al no poder conectarlo, lo descongeló con agua hirviendo nuevamente y, finalmente, el teléfono volvió a encender.