Ante esta situación delicada, Sony ya ha lanzado un conjunto de medidas para tratar de cambiar las cosas en los próximos meses, entre otras, deshacerse de actividades y modificar sus estructuras de producción, que llevará a la eliminación de 10.000 puestos de trabajo para finales del año fiscal.
Las autoridades del grupo, cuyo presidente ha cambiado recientemente, han previsto una reorganización de varios sectores de actividad y esperan volver a los números verdes este año fiscal (abril 2012-marzo 2013) con un beneficio de 30.000 millones de yenes (unos 300 millones de euros) gracias a un aumento de las ventas del 14%, a 7.400 millones.