El viento no afloja. Los amantes del sol no pueden quejarse, pero los que además pretenden disfrutar del mar en cada jornada de playa, todavía fruncen el ceño al pisar la arena y acercarse a la orilla. Y es que los 25 grados que ofreció un inmejorable día con cielo despejado (sólo al mediodía cruzaron unos nubarrones que amenazaron con arruinar la jornada) no logró disimular la insistencia de un viento que sopló del noroeste a más de 30 kilómetros por hora, con lo que fue indispensable contar con algún tipo de reparo: el ideal era contar con una carpa orientada al sur, de manera de disfrutar del sol hasta bien entrada la tarde y evitar los efectos del viento que, si bien no era fresco, golpeaba sin tregua.
La otra alternativa, aunque menos resistente, era la de las sombrillas. Pero no ahí, la franja horaria de tiempo sobre la arena se redujo considerablemente: la décima vez que hay que volver a acomodar la orientación del parasol y sacudir la arena de nuestro equipaje, las ganas de emprender la vuelta empiezan a ganarle la pulseada a las de sacarle el mayor provecho a la playa.
Por último, y no menos atractivas, las playas más reparadas del viento como Varese (en pleno centro marplatense) o las que cuentan con murallones artificiales de piedras como en Camet, se transformaron en lugares propicios para echarse de cara al sol. Claro, que en estos casos, es necesario llegar temprano para quedarse con los mejores lugares.
Para a los que la playa con viento resulta una incomodidad que no están dispuestos a afrontar, un paseo por el Parque Camet, que puede incluir un asado, fue una alternativa más que válida.
Y como los días no terminan de conformar un paquete perfecto en relación a las condiciones ideales, la jornada se hace más corta. Entonces se cena más temprano y, muchos aprovechan para despuntar el vicio en el casino.
En ese sentido, y según un informe que se conoció en la Asociación de Empleados de Casinos, los números de esta temporada indican que hay un 20 por ciento más de concurrencia que el año pasado. Los estudios aseguran que, a lo largo de esta primera quincena, concurren al Casino Central un promedio de ocho mil personas por día, una cifra que supera a la cantidad de apostadores que se registraron el año pasado.
Además, el próximo fin de semana reabrirá sus puertas el Casino del Hotel Sasso, que junto con el remodelado Casino del Hotel Provincial y el del Hermitage, aparecerán como alternativas para los apostadores que buscan escapar del bullicio. Además, Mar del Plata también ofrece distintas salas de bingo y máquinas tragamonedas, ubicadas en la peatonal San Martín, en el Puerto y en el centro.
En el recambio de turistas, que ya se ha puesto en marcha, se espera un mayor arribo de gente y una segunda parte de enero mucho más poblada aún que en el arranque.
En tanto, el Servicio Meteorológico Nacional informó que la ciudad de Mar del Plata tendrá una semana calurosa, con temperaturas de hasta 39 grados que esta previsto se registre este viernes.
La nueva ola de calor en la ciudad arrancará el miércoles con una mínima de 16º y una máxima de 32º y el jueves habrá cielo parcialmente nublado, con una mínima de 13º y una máxima de 27º.