Las últimas ráfagas de aire polar se disiparon con el correr de la tarde de ayer y, con el horizonte pintado con un arrebol inmejorable, todo quedó preparado para un fin de mes fantástico.
Para muchos el fin de semana, de más de 30 grados, será el cierre de las vacaciones: "nos vamos el domingo", fue la frase preponderante en distintos sectores de la playa, más allá de que el mes encontrará su bandera a cuadros recién el martes, cuando baje oficialmente el telón de la histórica segunda quincena.
Lo concreto es que, como un anticipo de una seguidilla de días a pleno sol y muy calurosos, los turistas pudieron disfrutar ayer de una jornada ideal para tomar sol, tenderse en la arena, meterse al mar o caminar al aire libre.
Ni una nube se posicionó en el cielo; así había sido la noche del jueves, impecablemente estrellada. El día no podía mostrar un aspecto menos maravilloso y, encima, acompañado por una nueva marea de veraneantes que, impulsados por la moda "fin de semana" cargaron las calles y las playas. Encima, el agregado de la disputa del primer Superclásico del año, hicieron que Mar del Plata luciera como en sus mejores tiempos.
La arena llena de grupos familiares y de amigos, las carpas de los principales balnearios colmadas en su capacidad, lo mismo que los estacionamientos y buena parte de los establecimientos gastronómicos. Será, sin dudas, el mejor fin de semana de la temporada en todo sentido: clima y concurrencia.
LEA MÁS: