Cada vez más gente visita las bodegas ubicadas en los distintos oasis distribuidos en la provincia. “Tenemos corredores con bodegas conocidas, como Trapiche, y otras más exclusivas como las bodegas boutique”, apuntó Espina al tiempo que remarcó que en los últimos años creció un 35 por ciento la capacidad de alojamiento con la construcción de más hoteles y cabañas.
Por otra parte, el ministro mendocino destacó al “producto clásico de la provincia como es la montaña. Para eso tenemos la excursión de alta montaña con los destinos clásicos como Puente del Inca, Uspallata, Aconcagua y Cristo Redentor”.
El crecimiento de la infraestructura permite a la provincia “recibir turismo todo el año y hace a Mendoza cada vez más conocida en el mundo. Así -puntualizó Espina- comienzan a aparecer nuevos atractivos, como la gastronomía, el turismo rural o la olivicultura (plantaciones de aceitunas y fincas productoras de aceite de oliva). También ha sido importante las mejoras en los accesos, como la finalización de la autovía sobre la Ruta 7 desde el límite con San Luis”.
La ciudad de Mendoza también resulta un atractivo para los visitantes por las calles con sus típicas acequias, el Parque San Martín, la peatonal Sarmiento y las salas de juegos emplazadas en el centro.
Por último, Espina estimó que durante otoño los turistas buscarán las alternativas de turismo aventura que ofrece la provincia. “El Cañón del Atuel, en las cercanías de San Rafael, es uno de los principales centros receptivos para quienes desean practicar rafting, caminatas, cabalgatas o desandar circuitos en bicicleta. Son días con un clima templado que invita a practica actividades al aire libre”, concluyó el funcionario.
Las autoridades provinciales apuestan a promocionar el turismo sobre el Valle de Uco y los destinos del Norte y del Sur, con una campaña activa y utilizando una herramienta ágil como Internet para enlazar a los consumidores con los operadores turísticos que ofrecen sus productos.