El operativo incluirá efectivos de seguridad, personal médico y agentes de tránsito durante las actividades previstas entre el domingo y el miércoles.
El operativo incluirá efectivos de seguridad, personal médico y agentes de tránsito durante las actividades previstas entre el domingo y el miércoles.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegará más de 19.000 policías, médicos y agentes de tránsito para el operativo de seguridad por la visita del papa León XIV, que incluirá actividades entre el domingo y el miércoles. El dispositivo contempla tareas de prevención, asistencia sanitaria y ordenamiento vehicular en los distintos puntos del recorrido.
El operativo comenzará el domingo con la llegada del Pontífice al Aeroparque Jorge Newbery y el homenaje previsto a las 17 en la plaza San Martín. Continuará el lunes con una misa frente al Monumento de los Españoles, a las 11.30, y el martes con el Encuentro con los Jóvenes, a las 20.15. La última actividad en la Ciudad será el miércoles a las 8, cuando realizará una visita pastoral al Complejo Penitenciario Federal de Villa Devoto, antes de trasladarse a Luján.
En coordinación con el Ministerio de Seguridad de la Nación, trabajarán 16.680 efectivos porteños del Sistema Integrado de Seguridad. Más de 15.000 policías estarán destinados a los operativos de seguridad y patrullaje, junto con 700 cadetes del Instituto Superior de Seguridad. También participarán 450 Agentes de Prevención para orientar y asistir a los asistentes y 150 agentes de tránsito de Seguridad, encargados de coordinar los cortes y desvíos.
En los sectores habilitados para las concentraciones también habrá 195 bomberos, 132 cadetes de bomberos, 24 efectivos de Emergencias y 29 integrantes de Defensa Civil, distribuidos para intervenir ante cualquier necesidad de asistencia, informaron las autoridades porteñas a través de un comunicado.
El despliegue sanitario tendrá uno de sus principales puntos de concentración en la misa frente al Monumento de los Españoles. El SAME dispondrá de 28 ambulancias sobre la avenida del Libertador, ubicadas cada 100 metros, para atender posibles emergencias durante la convocatoria.
Detrás del escenario, en la intersección de Libertador y Sarmiento, se instalarán una unidad coronaria y un hospital móvil. Otro centro de atención funcionará en el Campo Argentino de Polo, en Libertador y Dorrego, donde también estará estacionado un helicóptero equipado como terapia intensiva en vuelo y con un médico aeroevacuador. Cada hospital contará con 10 médicos, dos psicólogos y capacidad para 20 camillas, además de atender consultas espontáneas.
Junto al hospital del Campo de Polo estarán la Unidad de Oxigenación y la Unidad Táctica Inteligente Eléctrica, una superambulancia que funcionará como segundo comando ante eventuales incidentes.
El operativo sanitario se organizará como dos dispositivos independientes, uno a cada lado de la avenida del Libertador. La división responde a que el Papa recorrerá el centro de la avenida para saludar a los asistentes y no será posible cruzar de un sector al otro. Las ambulancias del lado de los bosques de Palermo y el Rosedal estarán identificadas con números impares, mientras que las ubicadas del lado de Cañitas e Imprenta llevarán números pares.
Para agilizar la atención en medio de la multitud, el SAME sumará 10 médicos del Escuadrón de Motos, además del helicóptero. El objetivo será asistir primero a las personas en el lugar y realizar traslados cuando sea necesario. En total, habrá 120 integrantes del servicio por cada día de operativo.
El dispositivo también contará con dos equipos de comunicaciones, ubicados en los hospitales móviles, ante la posibilidad de que se saturen las señales de telefonía celular. Además, trabajarán coordinadores de terreno, encargados de vincular la organización del evento con los hospitales para evitar una sobrecarga en la red sanitaria.
Una ambulancia con dos médicos acompañará de manera permanente los movimientos del Pontífice dentro de la cápsula de seguridad, incluso durante las actividades que realice en la provincia de Buenos Aires. Cuando no esté en desplazamiento, el equipo permanecerá cerca de él, por ejemplo, en la Nunciatura. Los profesionales serán siempre los mismos y tendrán previsto un lugar para descansar.
También habrá un equipo aéreo integrado por médicos del SAME que viajarán desde Uruguay en el vuelo que traerá al Papa y que probablemente lo acompañen a Córdoba. Llevarán equipamiento para atender cualquier eventualidad durante el traslado. El despliegue especial no afectará el funcionamiento habitual de los servicios de seguridad y emergencias de la Ciudad, que mantendrá además la atención de telemedicina a través del 107.
El armado de estructuras, la delimitación de zonas logísticas y los requerimientos de seguridad ya provocaron cortes progresivos, desvíos y restricciones vehiculares en la avenida del Libertador y en las calles cercanas. El área de Tránsito porteña trabajará durante seis días con siete dispositivos y 2.041 agentes, organizados en turnos de relevo y distribuidos en una amplia zona que incluye 260 puestos de orientación y cortes.
Los operativos estarán ubicados en la Nunciatura Apostólica, el Monumento de los Españoles, Aeroparque y Costanera, y el Penal de Devoto. También abarcarán las actividades oficiales del domingo y el lunes, con cierres en plaza San Martín, Casa Rosada, Palacio Libertad, la Universidad Católica Argentina y la Catedral, entre otros puntos.
Como parte de las medidas para ordenar la circulación, la Ciudad habilitó un contracarril sobre la avenida Figueroa Alcorta, entre Sarmiento y Casares, para descomprimir el tránsito afectado por el cierre de Libertador. El tramo tiene 200 metros y permite retomar la circulación hacia la avenida del Libertador desde quienes llegan por Sarmiento y la autopista Lugones.