La obra en el Oscar y Juan Gálvez entró en una etapa clave tras varias semanas de pruebas, con tecnología de última generación para alcanzar los estándares de los grandes escenarios internacionales.
La obra en el Oscar y Juan Gálvez entró en una etapa clave tras varias semanas de pruebas, con tecnología de última generación para alcanzar los estándares de los grandes escenarios internacionales.
El sueño de volver a recibir a las principales categorías del automovilismo mundial empieza a tomar forma en Buenos Aires. El Autódromo Oscar y Juan Gálvez inició la pavimentación de su pista, un paso central dentro de la renovación integral que busca ponerlo a punto para el regreso del MotoGP y abrir la puerta a una futura vuelta de la Fórmula 1.
La primera etapa se puso en marcha sobre la recta opuesta, después de varias semanas de ensayos en sectores de escape y curvas con mayor amplitud. Esas pruebas permitieron evaluar la mezcla asfáltica, ajustar la maquinaria y capacitar a los operarios que participan de los trabajos.
El proyecto contempla la utilización de 43 mil toneladas de asfalto, distribuidas en tres capas: una base de ocho centímetros, una intermedia de cinco y una última de cuatro, que conformará la superficie definitiva por la que circularán las motos y los autos de competición.
Para completar la tarea, se dispusieron tres equipos de pavimentación que trabajan en simultáneo para cubrir todo el ancho del trazado. Cada grupo cuenta con un camión que transporta el material caliente, una pavimentadora y dos rodillos compactadores, lo que representa un despliegue de 12 máquinas de gran porte.
La renovación también incorpora herramientas tecnológicas de precisión. Autopistas Urbanas (AUSA), empresa responsable de la obra, comenzó a utilizar el sistema SmoothRide, que permite trasladar con exactitud al terreno el diseño del circuito realizado por el ingeniero alemán Hermann Tilke.
El procedimiento incluye un escaneo tridimensional de la superficie, el procesamiento digital de los datos para determinar los espesores necesarios y un sistema automatizado que regula la pavimentación en tiempo real. Mediante sensores y receptores satelitales, las máquinas ajustan la colocación del material de acuerdo con el modelo digital.
La tecnología ya fue utilizada en circuitos de primer nivel, como Yas Marina, en Abu Dhabi; Marina Bay, en Singapur; Shanghái, en China; Miami, en Estados Unidos, y Silverstone, en Gran Bretaña.
En paralelo, Buenos Aires se prepara para recuperar una cita internacional de motociclismo después de 28 años. El MotoGP tiene previsto regresar del 9 al 11 de abril, en el renovado escenario porteño, mientras la posibilidad de volver a recibir a la Fórmula 1 continúa entre los grandes objetivos de la Ciudad.
“El comienzo del asfaltado de la pista es un hito fundamental en la transformación del Autódromo. Proyectamos que Buenos Aires volvería a estar en el centro del automovilismo mundial, con un circuito a la altura de los principales escenarios internacionales y una infraestructura que nos permita recibir competencias de primer nivel, y esta etapa nos permite ver con más claridad lo cerca que estamos de lograrlo”, sostuvo el secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes.