El extremo acaba de incorporarse a Aris FC cedido por el Celta de Vigo.
El conjunto griego encarará este compromiso clave sin su refuerzo español, quien había disputado los 90 minutos del partido de ida, finalizado con victoria por 2-1 para el Araz-Naxcivan en el Dalga Arena de Bakú (Azerbayán). La lesión de Pérez supone un contratiempo para el jugador y para el club.
Su llegada al fútbol griego representa una oportunidad para reiniciar una trayectoria marcada por la irregularidad de las últimas temporadas, en especial tras su poca presencia en el Celta de Vigo, donde no entraba en los planes del entrenador. Luego, el Getafe, conjunto en el que Pérez jugó en calidad de cedido, no hizo efectiva la opción de compra tras una campaña en la que participó en 27 encuentros y marcó tres goles.
El traspaso al Aris, bajo la fórmula de cesión con posible compra, iba a permitir un escenario propicio para recuperar ritmo y continuidad. Tras conocerse el incidente, el club expresó su apoyo al jugador y, según el medio griego Tanea, anunció que evalúa la posibilidad de emprender acciones legales contra el propietario del perro que provocó el ataque.
Una carrera de mayor a menor
El jugador se formó en las categorías inferiores del FC Barcelona, donde debutó con el primer equipo en la temporada 2018-2019 y logró marcar en La Liga y la Champions League antes de recalar en la Roma, primero en calidad de cedido y luego en un traspaso definitivo.
Tras su etapa en el club de la capital italiana, en la que alternó titularidades y suplencias durante dos temporadas, regresó al fútbol español como refuerzo del Celta de Vigo. Posteriormente, vivió una cesión en el Getafe durante la campaña 2023-2024, en la que sumó 27 partidos y tres goles en La Liga, antes de fichar por el Aris FC de Grecia.
Pérez firmó su contrato de manera oficial el pasado 10 de julio. Aris Salónica viene de culminar en la quinta posición de la Superliga Griega el año pasado, lo que le dio la posibilidad de disputar el playoffs para alcanzar la Conference League.