La ventaja le permitió al conjunto mendocino manejar los tiempos durante varios pasajes del primer tiempo, aunque Platense comenzó a encontrar espacios por las bandas y generó peligro mediante centros al área.
A los 37 minutos, el visitante llegó al empate con un cabezazo de Lencina, pero el árbitro Hernán Mastrángelo anuló la conquista, a instancias del VAR, por una posición adelantada en el inicio de la jugada.
Antes del descanso, Gimnasia tuvo oportunidades para ampliar la diferencia. Módica remató por encima del travesaño tras recibir un centro de Sabatini y luego asistió a Cingolani, cuyo disparo terminó desviado.
Chances deperdiciadas
En el complemento, el equipo local volvió a disponer de situaciones para liquidar el encuentro, pero careció de precisión en los últimos metros. Cingolani desperdició algunas oportunidades y la posterior salida por lesión de Módica terminó afectando el funcionamiento ofensivo del Lobo.
Palermo, en cambio, encontró respuestas en el banco de suplentes. El ingreso de Franco Zapiola le aportó mayor profundidad y movilidad al ataque de Platense, que comenzó a dominar territorialmente y a acercarse con mayor frecuencia al arco defendido por Rigamonti.
A los 35 minutos de la segunda etapa, el Calamar consiguió el empate. Después de una buena combinación entre Lagos y Zapiola, Mainero apareció por la derecha y envió un centro rasante que Juan Gauto conectó en el segundo palo para establecer el 1-1.
Lejos de conformarse con la igualdad, Platense mantuvo la presión y fue en busca de una victoria que parecía improbable durante buena parte del encuentro.
Rigamonti volvió a intervenir para evitar la caída de su arco, mientras que Gimnasia intentó responder con un potente remate de Recalde que encontró una buena reacción de Cozzani.
Cuando el partido parecía encaminarse hacia el empate, llegó la última emoción. En tiempo de descuento, Bruno Sepúlveda ganó en el área tras un tiro de esquina y conectó un cabezazo que decretó el 2-1 definitivo para el conjunto visitante.
El resultado desató el festejo de Platense y dejó un sabor amargo en Gimnasia, que continúa entre los ocho mejores de la Zona A, pero todavía deberá sumar puntos para garantizar su clasificación.
En la próxima fecha, el Calamar recibirá a Central Córdoba, mientras que el conjunto mendocino visitará a Lanús, en un compromiso que puede resultar decisivo para sus aspiraciones de avanzar a los octavos de final.