27 de octubre 2026 - 10:02
El empleo formal perdió 155 mil puestos en un año y el salario mínimo cayó a su nivel más bajo desde 2003

La retracción laboral acumula más de un año, mientras los ingresos mínimos sufrieron un fuerte deterioro y el sector privado todavía no recupera los niveles previos a noviembre de 2023.

El mercado laboral argentino atraviesa un escenario de retroceso sostenido, con menos puestos registrados y una fuerte pérdida del poder adquisitivo. Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), de la UBA-Conicet, advirtió que la contracción del empleo formal convive con un salario mínimo en valores históricamente bajos.

De acuerdo con el relevamiento, en julio de 2026 había 155.000 asalariados formales menos que un año atrás, una caída interanual del 1,5%. Frente a noviembre de 2023, la reducción llegó a 370.000 puestos, equivalente a un descenso del 3,6%.

El sector privado explicó buena parte del deterioro: durante julio perdió 12.700 empleos, una baja mensual del 0,2%, y acumuló así 14 meses consecutivos de contracción. Desde noviembre de 2023, la merma alcanzó los 266.000 puestos, un 4,2%, y llevó la ocupación a niveles similares a los de mayo de 2014.

El desempleo, una problemática social y económica de la Argentina.

Uno de los puntos que destacó el estudio fue el desacople entre la actividad económica y el empleo. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, el EMAE acumuló un crecimiento neto del 2,2%, mientras que el trabajo asalariado privado cayó más del 4%.

La pérdida también tuvo impacto territorial y sectorial. Ocho de las 13 actividades privadas redujeron personal en julio. Comercio e Industria encabezaron las bajas, con 3.800 y 2.800 puestos menos, respectivamente. En tanto, Buenos Aires concentró el 66% de la caída mensual, con 8.000 empleos perdidos.

En contraste, el empleo público sumó 4.700 trabajadores durante julio, aunque desde noviembre de 2023 acumula una disminución de 83.000 puestos. El personal de casas particulares también retrocedió: perdió 1.100 empleos en el mes y acumula una caída de 58.000 desde su máximo de octubre de 2019.

Menos trabajo, menos plata, más deudas.

La situación de los ingresos refleja otra de las señales de alarma. El Salario Mínimo, Vital y Móvil quedó en $383.800 en septiembre y, aunque no registró variación real mensual, sufrió un derrumbe del 40,8% desde noviembre de 2023. Su poder adquisitivo llegó al nivel más bajo desde junio de 2003, por debajo incluso de los valores de la crisis de 2001.

En cuanto a las remuneraciones, el índice salarial del INDEC mostró una mejora real del 1,15% para los trabajadores privados en agosto, aunque todavía se ubicó 2,3% por debajo de noviembre de 2023. El salario promedio estimado alcanzó los $2.303.686, con una suba real del 1,3%, mientras que los ingresos del sector público crecieron 0,6% mensual, pero permanecieron 15,3% por debajo de los niveles de fines de 2023.