En contraste, el salario real del sector público se mantiene prácticamente estancado y cierra marzo con un índice de 85, muy por debajo del nivel de noviembre de 2023.
Por su parte el sector privado formal, aunque muestra cierta recuperación, todavía no logra recuperar completamente el terreno perdido y se ubica en 99,1, es decir, apenas por debajo del punto de partida (nov. 2023).
Para la consultora, la evolución del salario promedio medido al tipo de cambio paralelo refleja con crudeza los vaivenes macroeconómicos de los últimos años. En junio de 2018, el salario promedio alcanzaba un valor estimado de USD 1.548 al dólar blue, marcando uno de los picos más altos del período.
Desde allí comenzó una tendencia descendente que se profundizó en los años siguientes, alcanzando un piso crítico en junio de 2020 con un salario promedio equivalente a apenas USD 679,05. Esta fuerte caída coincidió con la primera etapa de la pandemia, controles de cambio más rígidos y una fuerte brecha cambiaria.
"En este nuevo escenario económico, donde la inflación comienza a desacelerarse pero sin una recomposición clara del poder adquisitivo, las paritarias empiezan a jugar un rol distinto al que venían teniendo en los últimos años", dijo Di Pace.
Las paritarias hoy aparecen tensionadas entre su función histórica de recomposición y el nuevo objetivo del gobierno: transformarlas en un ancla inflacionaria.