“Creo que eso hace que la gente pueda reírse de que somos así y vamos a ver qué hacemos con eso”, ahondó la actriz que la semana próxima seguirá en pantalla grande como parte del elenco de Otro Corazón.
Un dato curioso que recordó Brandoni fue que “veníamos de hacer un film muy dramático como Darse Cuenta, con la misma producción y el mismo director, y después nos embarcamos en esta aventura, lo que habla de la ductilidad de Doria, quien se mete en este grotesco que es un ejemplo del género en el cine argentino”.
Si bien en la salas locales fue un éxito que convocó a 800 mil espectadores, la película fue menos taquillera que Darse Cuenta y se erigió en un clásico con el paso del tiempo impulsado desde la televisión.
China Zorrilla, Antonio Gasalla, Julio De Grazia, Juan Manuel Tenuta, Andrea Tenuta, Lidia Catalano, Enrique Pinti, Darío Grandinetti, Cecilia Rossetto también protagonizaron esta historia en la que se consolidó el personaje de “La Vieja” que Gasalla venía amasando en el teatro y que desde entonces tuvo el nombre de Mamá Cora.
La historia de esa familia alterada por la desaparición de una abuela, a la que llegan a velar en su propia casa con un cadáver equivocado, tuvo su origen en una obra teatral estrenada en Montevideo por la Comedia Nacional uruguaya en 1962, escrita por Langsner, posteriormente un dramaturgo prestigioso en la Argentina.
Enrique Pinti, quien tuvo un papel pequeño que no estaba previsto inicialmente en el libro, resaltó que mientras se realizaba el rodaje “no sabíamos lo que estábamos haciendo y por eso resultó ser un clásico y por eso creo que se logró este milagro”.
“Parece -arriesgó- que pegamos en el clavo de algo que es inalterable porque siempre existe un desapego a la tercera edad, siempre van a haber quilombos familiares -continuó Pinti-, una pobre Susana (el sufrido personaje al que le puso el cuerpo Villa), siempre va a haber un desgraciado de las tres empanadas (una frase emblemática que asumió el personaje de Brandoni). Es así y es clásico y por eso perdura”.
En ese sentido, Brandoni agregó: “La gente se divirtió, hizo identificación, pasaron muchas cosas y es el único caso que yo conozco en que se reestrena una película argentina de esta manera. El episodio anterior fue con La Patagonia Rebelde que se vio en el 74 y después en el 84, pero 27 años después no es común”.
El reencuentro con una familia que puede ser la propia
La versión que se ve actualmente en salas variará de la original en 35mm sólo en el soporte, ahora digital, detalle que al gran público quizá no le interese tanto como volver a encontrarse con esa familia que bien puede ser la propia.
Para Luis Brandoni, lo interesante va más allá de los cambios técnicos. “Ahora el público -consignó- tendrá la oportunidad de verla en cine con mucha más gente, no en el ámbito familiar, y creo eso es algo que puede despertar una gran curiosidad en el público”.
Propia
“La gente se divirtió, hizo identificación, pasaron muchas cosas. Reestrenarla 27 años después no es común”.