También Ventura intentó dar sus argumentos, evitando supuestos y especulaciones y vinculando los rumores de su paternidad con operaciones de prensa. "Me quieren pasar facturas y yo no tengo por qué bancarme lo que venga si no aquello que es verdadero. Sólo eso", se defendió también en conversación con Vero Lozano y Leo Montero, de AM.
"Hasta Lanata desmintió por todos lados lo que se dijo, yo no cometí ningún delito, lo que pasó es vida", concluyó acaso poniendo paños fríos al notorio enojo de la semana pasada.
Lo mismo hizo Beto Casella bregando por menos violencia y más sentido común entre colegas, en sintonía con su advenedizo rival, sin proponérselo.
"Los dos nos pasamos de machitos, pero no saco ninguna palabra de las que dije en la discusión", contó el conductor de Bendita a un movilero.
"Me gustaría que se le relaje todo el frente personal, no me surge odiar a alguien y ojalá que, si tiene un tema personal, lo resuelva", aseguró Beto evitando casi nombrarlo.
Como sea, en la semana más compleja y dura para el conductor de Secretos Verdaderos y mientras en América no descartan que el ciclo de biografías incluya su histórico romance con la madre de sus hijos, también Jorge Rial dejó en claro su posición sobre el presente de su amigo de toda la vida.
"Si a la noche un amigo te llama para decirte que mató a alguien, lo primero que hacés es ir a buscar la pala y acercarte a ayudarlo", admitió el conductor en el mismísimo estudio de Intrusos. Por fortuna, las diferencias mediáticas, o sencillamente las calenturas, se disiparon en pos del sentido común. Veremos si llega la paz o hay segunda parte.