Luego, continuó: "Siempre intenté comunicarme con ella y nunca tuve respuesta. Le dejé una carta al de seguridad donde ella vivía, y nunca nada. Me dejó tirado como un perro. Ella tendría que haber hablado conmigo. Estuve metido muy de lleno en la vida de ella. Hemos llegado a abrazarnos y llorar juntos. Karina me dejó en la calle. Yo estoy sin laburo hace 6 meses, haciendo changas. El resto del equipo de Karina también está sin trabajo, salvo tres. Me cansé de esperarla. Me da rabia, porque yo podría haber arreglado de otra manera, hablando, sentándome".