En la obra desarrollás mucho tu perfil musical...
-Sí, de hecho me pude dar un lujo muy grande que es tocar con el mismo saxo con el que tocaba en la línea D del subte, que para mí es muy especial. Contar las cosas de determinada manera tiene que ver con qué las contás, cómo lo hacés, qué recursos utilizás, cómo lo relacionás con tu vida. Cuando hacíamos Poder se Puede, con Nicolás Scarpino, los personajes se iban a escalar una montaña y caían en una grieta. Después, en mi vida, cuando fui a escalar una montaña, y todo se complicó, tenía la obra de teatro todo el tiempo en mi cabeza. Eso es no haberme equivocado en la profesión; yo me la llevo y está aplicada a todo lo que después me va sucediendo y voy entendiendo en otros lugares. Esto, para mí, es muy importante. Tocar hoy con mi viejo saxo hace que mi último paso a nivel profesional esté hermanado con el primero que di, que fue tomar la decisión de ser un artista.
Con pasaje de ida y vuelta
Recién casado con la modelo y conductora María Susini -después de cinco años juntos-, el ex Padre Coraje estará en La Feliz hasta que termine la temporada, pero sólo pasará en la ciudad balnearia los días de función. "Después me vuelvo a Buenos Aires. El verano, que es cuando los hijos no tienen colegio, es el momento para poder estar con ellos y filtrarme un ratito en sus ratos libres. No me lo quiero perder, es algo que me tengo que permitir ahora. Si hubiera tenido funciones seis días por semana, nos veníamos pero siendo dos, me parece que es mucha movida para ellos", reconoce el papá de India y de los mellizos Yaco y Moro.
¿Te gustaría llevar a tu familia a las giras?
-Por supuesto, me encantaría. No voy a cargar con ellos hasta dentro de unos añitos más. Pero espero a que crezcan y los llevo a todos. Además, hoy no es como antes, que las rutas estaban hechas pelota y, por ahí, ibas en un auto sin aire acondicionado. Hoy vas con aire, y los chiquitos tienen su televisión -que va colgada en el asiento- y se divierten más que vos.
María y vos dieron el sí hace pocas semanas, ¿dejaron la luna de miel para más adelante?
-Siempre es un buen momento para una luna de miel y yo vivo de luna de miel. Podría ser que nos vayamos cuando termine la temporada. Pero cuando sos medio culo inquieto, como yo, siempre encontrás el tiempo. Además, tenemos una familia que lo permite. Las dos abuelas están super dispuestas a venir a casa y tener las riendas para que nos podamos escapar un rato. No es necesario irte cuatro semanas, podés irte tres días a Purmamarca y ya la tenés.