Luego llegó el turno de Jelinek y Fariña. En una charla distendida ella aseguró que pese a estar casada con un millonario “quiero seguir trabajando”. Luego contó Susana que conoció a Karina hace años en un desfile, a lo que la joven acotó “Sí, donde yo hacía de Coca Sarli... ¡estaba en bolas, con una hoja de parra!” y Susana acotó: “¿Qué tendrías, 14 años?”.
Puesta a contar su veloz noviazgo y casamiento con Fariña dijo que: “El amor no tiene mucha explicación, lo vi y me enamoré en Punta del Este hace tres meses y medio. Sé que es fuerte la historia, no me arrepiento, estoy muy feliz. El estaba medio borrachito cuando me propuso casamiento... y cuando uno toma es más sincero. Así que me regaló un anillo. Le dije que lo iba a pensar... y después dije ‘sí, me relajo, me cansé de los hombres inseguros’”.
“Te aconsejo, si vos te enamorás...” -dijo Jelinek, pero fue interrumpida por Susana: “No quiero enamorarme, no me han tratado bien. Soy tan feliz así que lo estoy pasando brutal. Jamás me casaría con un pobre, ya mantuve varios”.
Fariña contó su versión de la historia con Karina: “No sabía quién era, no miro mucha tele. Un amigo me dice cuando nos cruzamos: ‘Esa es Karina Jelinek’, y le dije, ‘Yo voy a estar con esa chica’. A las dos semanas nos conocimos y ahora estamos casados”.
Por último, Jelinek dijo sobre su vida de casada que no pierde la sensualidad de su etapa de noviazgo: “A mi marido lo espero cocinando milanesas entangada y con portaligas”. Susana quiso explotar el tema de la semana, que era el de la supuesta evasión impositiva de Fariña, pero éste no le dio lugar. Cuando Su le dijo: “Vos tenés dos Ferrari ¿no?”, él le contestó: “Hablemos de otra cosa”.