Gilda era una persona muy introvertida, pero al mismo tiempo de mucho carácter, muy instruida y renegaba mucho del medio. Tenía que ser una persona muy fuerte para sobrevivir en el ambiente de la bailanta. Llenaba boliches sin publicidad. Yo comparo su fenómeno como el de los Redonditos de Ricota, dice Marcelo Gopar, periodista y conductor en aquel entonces de un programa de cable dedicado a la movida tropical, que le hizo a Gilda su último reportaje en los camarines del boliche Meteoro, de Liniers, una semana antes de su muerte. A continuación, transcribimos la nota completa:
-Estuvimos quince días afuera, 7 en Bolivia y 8 en Perú. Sí, me sentí muy mimada por el público de allá. Aunque extrañé muchísimo al público de mi país, es terrible lo que extraño cada vez que me voy. Pero, bueno, creo que laboralmente fue todo un boom.
-No, quedó pendiente, bueno porque lamentablemente no se puede hacer todo. Esta es una carrera demasiado tirana respecto de los tiempos y la dedicación, y por ahora no, pero pienso que algún día volveré.
¿Cuántos años ya vas como profesional en la música?