Y, en relación a esa última frase, Rodríguez dio detalles de la dura vida que tuvo en Panamá, antes de emigrar a nuestro país: "Nunca pude ver Los Simpson o Los Pitufos porque me decían que eran diabólicos y tenían pactos con Satanás. Mis amigos tenían que ser únicamente de mi religión, no podía hablarle ni a los vecinos. Mi papá ya me había elegido un pastor que le gustaba a él para que me case. Además, sufrí anorexia, no comía. Me sentía desgraciada, horrible y me desmayaba en la escuela. Pero mis papás me decían 'no comés porque Satanás está dentro tuyo'. Mis padres pensaban que estaba poseída por Satanás. Estuve tres años en el Bailando de Panamá y cuando me contaron que en Argentina había un gran show con un conductor muy importante, pensé 'yo quiero estar ahí'. Vine a la Argentina huyendo de mi familia y maldiciendo todo. Mis papás me dijeron 'queremos que te vayas porque no podemos estar con una hija así, sos la vergüenza de nosotros'... El Dios que a mí me mostraron fue el infierno de toda la vida".