Es que, desde que pisaron el escenario a eso de las 21:30, los bostonianos
demostraron todo el rodaje y la experiencia que tienen sobre sus espaldas. Pero, sobre todo,
lo buenos que son como músicos y performers (a veces esto último puede ser más importante que el virtuosismo) y las geniales canciones que tienen en su repertorio.
"Queremos pedirles perdón por haber tardado tanto en venir acá. Asumo la culpa. Es mi culpa, básicamente porque soy un estúpido. Pero no se preocupen, que hoy vamos a compensarlos por haber tardado tanto", dijo el cantante
Dicky Barrett en una de sus primeras intervenciones. Y dijo la verdad. No sólo por su excelente actuación y la de toda la banda, sino por la gran cantidad de clasicazos que sonaron, entre los que se destacaron
"The Rascal King" (uno de los primeros en llegar y de los más festejados en toda la noche),
"So Sad To Say",
"Everybody's Better" (termazo total, y uno de los más coreados),
"Where'd You Go?",
"Devil's Night Out",
"Royal Oil",
"Kinder Words",
"She Just Happened", los covers
"Simmer Down" (de The Wailers) y
"Rudy Can't Fail" (de The Clash), su máximo hit
"The Impression That I Get" y un tema nuevo que estrenaron hacía tres días en San Pablo,
"Muhammad Ali".