Uno de ellos fue Ángel de Brito, quien asegura que Salazar dijo basta debido a su mala relación con la familia de Redrado. Según de Brito, la ex mujer del ex presidente del Banco Central, despechada, puso bastantes "palos en las ruedas" de la relación, al igual que uno de los hijos de él. Al parecer, el hijo de 19 años de Redrado, muy apegado a su madre, nunca aceptó a Luciana y se encargó de poner obstáculos durante los últimos meses de noviazgo. Esto, sumado a algo que parece haberse quebrado con el viaje a Brasil del economista, habría disparado en Luli la decisión de separarse.