La conductora -de 99 años- asistió sonriente al festejo familiar en Barrio Parque, cuatro semanas después de recibir el alta médica, compartió mesa con Juana Viale, Teté Coustarot y amigos íntimos.
La conductora -de 99 años- asistió sonriente al festejo familiar en Barrio Parque, cuatro semanas después de recibir el alta médica, compartió mesa con Juana Viale, Teté Coustarot y amigos íntimos.
El pasado sábado 31 de octubre, Mirtha Legrand volvió a mostrarse en público para una ocasión familiar: el cumpleaños de su hija, Marcela Tinayre. La diva, de 99 años, protagonizó su primera salida social desde que recibió el alta médica el pasado martes 6 , luego de permanecer 18 días internada en el Sanatorio Mater Dei por una neumonía bacteriana que la había obligado a ingresar a mediados de septiembre.
La celebración se realizó en la residencia de Marcela Tinayre en el exclusivo barrio porteño de Barrio Parque, con temática de Halloween y una ambientación de inspiración mediterránea. Mesas distribuidas en el jardín, catering de Schuster y decoración de Ramiro Arzuaga marcaron el encuentro, que reunió a familiares, amigos íntimos y figuras del espectáculo y el ámbito empresarial.
Mirtha llegó en auto, acompañada por su nuevo chofer y con una amplia sonrisa que transmitió buen ánimo. Para la ocasión eligió un conjunto rosa estampado, uno de sus colores preferidos, diseñado por su amigo Claudio Cosano y acompañado de un foulard Hermès. Ocupó una mesa para seis personas junto a su nieta Juana Viale, la conductora Teté Coustarot y su amiga Amalia Idoyaga Molina, entre otros allegados.
Más tarde se sumaron Nacho Viale, Connie Solari, Dani Mañas, Ignacio Viale del Carril -exmarido de Marcela y padre de Juana y Nacho-, el médico Mauricio D’Alessandro junto a su esposa Mariana Gallego, el empresario Martín Cabrales y su pareja Dora Sánchez, Alejandro Veroutis y Gabriel Oliveri, entre otros invitados. La presencia de tres generaciones de la familia Legrand-Tinayre-Viale le dio al encuentro un carácter especialmente emotivo después de las semanas de preocupación.
La reaparición tuvo un significado particular para el entorno de la conductora. Tras el alta, Mirtha había continuado su recuperación en casa y había compartido alguna imagen familiar -por el Día de la Madre-, pero esta fue la primera vez que se la vio en un evento social. Fuentes cercanas y amigos como Teté Coustarot habían destacado previamente su lucidez, buen humor y estado anímico positivo durante la convalecencia.