"'Oscar' surgió en la Escuela de Titiriteros Ariel Bufano del Teatro San Martín, como tesis final. Un día en una clase me senté en el piso y, sin querer, lo hice encima de un muñeco. Era una especie de Batman descabezado, completamente rígido, al que lo único que se le movían eran los brazos y en el sentido más simple. Pero sus manos estaban abiertas y se destacaban. Me acordé cuando era chico y jugaba con mi muñecos al fútbol; cada muñeco tenía su posición y temperamento según como era en su fisonomía y lo que irradiaba. Así que al encontrarme a este Batman, lo tomé como una señal y empecé a hacer la historia de este muñeco. Por sus manos, no cabían dudas que era arquero, estaba en buen físico, pero era muy duro, lo que me llevo a pensar en alguien muy trabajador pero con muchos problemas para progresar y así se fue formando su temperamento e historia. A ella se le sumó un mal momento que estaba pasando yo en mi vida, un desorden que un día colapsó y lo volqué al papel interactuando con Óscar. La obra salió toda de un tirón con su comicidad y su tragedia", cuenta Miguel Ángel Vigna, autor y director de la obra.