Desde hace una década y media, la cantante Alecia Beth Moore, más conocida como “Pink”, es todo un símbolo de incorrección política y ella no iba a dejar de lado sus hábitos ni siquiera en una oportunidad tan solemne como la de cantar el himno nacional de los Estados Unidos ante miles de personas en la final de la NFL en el Super Bowl.
Por eso este domingo, cuando le llegó el momento de entonar las estrofas de la canción patria antes del inicio del match entre los New England Patriots y los Philadelphia Eagles, Pink –de 38 años- esperó hasta el último segundo para sacarse de la boca el chicle que mascaba nerviosamente.
Quizá sea una forma de relajar la tensión pero lo cierto es que la cámara la tomó en primer plano (y en HD) y el gesto resultó particularmente desagradable.
Por fortuna, y a pesar de la gripe que la afecta, la performance fue maravillosa, y todos en el estadio inclinaron sus cabezas y llevaron sus manos derechas al pecho ante tamaña emoción. Al terminar, Pink fue ovacionada por el público y su “desliz” quedó en el olvido