"Me preparé más en las características personales de esta mujer, no tanto en la profesión, aunque consulto cosas con un abogado que está trabajando con nosotros. Creo que mi personaje tiene mucha verdad", explica esta actriz. "Compongo una abogada de carácter fuerte pero, comparada con sus compañeros, que son todos varones, es muy inocente, con los ideales puestos en una justicia más mágica. No se quiere meter en algunas cosas que tienen que ver con el ejercicio de la abogacía. Ella trabaja hace seis meses en el estudio de Graziani (Julio Chávez) y empieza a descubrir cómo es el ejercicio de su profesión en la realidad y cómo se diferencia de lo que estudió en la facultad. El personaje de Julio la vive corrigiendo. Lo que a ella le pasa se comprende. Es el tránsito a pasar del estudio a la profesión, algo que nos ha pasado todos", subraya Griselda sobre el papel que le tocó en suerte en la tira que también actúan Julieta Cardinali, Leonor Manso, Mario Pasik, Edda Díaz, Ingrid Pelicori, Julieta Zylberberg, Esteban Lamothe, Pilar Gamboa, Romina Ricci y Chino Darín. Atravesada por el personaje que compone Facundo Arana, con el que vivirá un profundo romance, la interpretación de Siciliani exuda vulnerabilidad.
"Gabriela se enamora de un hombre que es muy diferente a ella, que estuvo preso. Ese hombre es totalmente desestructurado y ahí surge una historia de amor clásica y bella", señala con gracia la chica que en el fragor de las grabaciones se fracturó un brazo.i
Antes y después de convertirse en mamá
"Después de tener un hijo, que es algo tan emocionante y una responsabilidad compartida tan fuerte, se trastocaron todos mis valores. Es un antes y un después", confía Siciliani con emoción tras la llegada de su primera hija. "Mi vida cambió por completo cuando nació Margarita. Esa persona que conocí hace un año, hoy es mi vida entera. Me siento físicamente otra persona, siento y pienso diferente".
Con las amplias jornadas de grabación de Farsantes, despegarse de su pequeña Margarita fue un reto culposo para Griselda que hasta el día de hoy supera con esfuerzo. "Todavía me cuesta mucho despegarme de ella. Estuve once meses literalmente pegada a ella. Por recomendación de la pediatra empecé a irme un poco para que ella empezara a acostumbrarse y ahora me cuesta. Ella está genial pero yo la extraño", suelta Gri sobre su hija de un año. "Al principio, dejar a Margarita para ir a trabajar era muy difícil. Ahora puedo dormir y no estoy tan cansada".
Pareja de actores: "Llevamos trabajo a casa con Adrián"
No parece sencillo compartir la vida con el gerente de Programación de un canal y lograr separar los tantos. Sin embrago, Griselda Siciliani se reconoce en igualdad de situación que cualquier pareja sin desestimar que Adrián Suar comparte su misma profesión y no puede evitar que ello esté presente en más de un diálogo.
"Llevamos trabajo a la casa y hablamos todo el tiempo pero de los personajes, de las historias, como cualquier pareja me imagino", confía ella al tiempo que aclara que no confronta el tema de las mediciones del rating. "El rating es importante porque que a nosotros nos vaya bien depende de que pueda permanecer en pantalla o no, pero no estamos obsesivos. Uno pregunta si va bien o mal, saber cómo va sin números ni estar midiendo nada. Con Adrián entre nosotros no hablamos de nada de eso", comenta. Puesta a evaluar el trabajo actoral de su marido, dice: "Me parece que Adrián está haciendo un trabajo espectacular y se nota en todo momento. El es un gran comediante y siento que lo está demostrando con mucha comodidad. Lo más sobresaliente, que son los videoclips, es algo de vanguardia: raro, muy expuesto, pasado de la raya y que a él le sale re bien. Yo convivo con él, pero cuando lo veo en los videoclips me río muchísimo. La carcajada es difícil de lograr y él lo hace".
Por último explica que "mi vida se divide en trabajar y estar con mi hija. Al principio la dejaba en casa y me iba en el auto llorando. Fue un proceso complejo pero quiero que mi hija tenga una madre que se sienta realizada en su profesión".