Susana se fue a su exclusiva casa de South Beach y más allá del relax en la intimidad, hizo lo que más le gusta: ir de shopping. Siempre elige Bal Harbour, aunque esta vez lo hizo en el Lincoln Road Mall, una calle peatonal que funciona como un centro comercial. Es un boulevard que en sus calles tiene exclusivas boutiques, restaurantes, cafés, teatros, cines, galerías y librerías. A la hora de las compras, lo primero que la subyugó fueron los zapatos, uno de las grandes tentaciones de la diva.