"Es muy importante. Un concierto de estas características nunca se ha visto en Cuba", explicó a la AP el musicólogo Joaquín Borges.
"Va a significar un puente para que otras agrupaciones de este rango vengan a hacer sus presentaciones.
Los Rolling Stones llegaron a Cuba la tarde del jueves en un vuelo privado y el propio Mick Jagger dio un pequeño saludo en español a sus seguidores antes de expresar en inglés su deseo de visitar la isla.
"Va a ser la última parada en esta gira y será un gran espectáculo", prometió el cantante en el aeropuerto de La Habana. "Siempre es muy bueno estar por primera vez en un lugar".
La visita es también una deuda pendiente en la isla, donde durante los años 70 la música de la banda fue silenciada, pues tanto sus canciones como su estética eran consideradas como una expresión de las sociedades capitalistas y decadentes de occidentes.
En los años 80 ese contexto cambió, pero la agrupación nunca había tocado en vivo en la isla.