La mujer, que se presentó como “Eli”, arrasó con todo: dos computadoras personales, cámaras de fotos, equipo de filmación, y tres teléfonos celulares. “Yo estaba noqueado, y ella revisó toda la casa. Encontró una cámara que tenía abajo de la cama. Hizo un desastre. Encima me dejó encerrado, sin teléfono fijo, porque arrancó los cables. Después me entero que fue hasta la cochería con mis cosas y convenció al sereno para llevarse mi auto, un Suzuki Fun”, dijo la víctima.
“Pido ayuda, porque me arruinó. Además de lo material, que cuesta mucho recuperar, está todo mi trabajo en las computadoras. Una Toshiba negra y una Lenovo. Prometo recompensar a quien me aporte datos”, finalizó Notaro.