La otra visión, la que encabezan los dirigentes que se fueron de AFA, es
diametralmente opuesta. Indica que ante la catarata de renuncias la acefalía es inminente, aunque esto sucedería únicamente si dimiten a su representación -y no a cargos eventuales-, 23 de los 45 directivos que lo integran. Ese escenario
le brindaría al Gobierno dos argumentos centrales: el que justifica la intervención de la IGJ a través del
Ministerio de Justicia y el de no depositar el dinero correspondiente del
Fútbol Para Todos hasta que la situación se normalice.
¿Y la IGJ? Lo que está cancelado es el llamado del 30 de junio y uno nuevo no tiene ninguna restricción. Además, al amparo presentado el lunes por Moyano, se sumará otro de Tapia hoy al mediodía que podría destrabar, incluso, el acto eleccionario previsto para el segundo aniversario de la muerte de Julio Grondona.