Los antecedentes en los Mundiales
En el Mundial de Rusia 2018, Granit Xhaka y Xherdan Shaqiri celebraron los goles de Suiza ante Serbia por la fase de grupos con un gesto polémico con sus manos: un águila bicéfala, símbolo que está presente en la bandera de Albania y que tiene un alto peso político en el conflicto entre Serbia y Kosovo. Ante esta provocación, la federación serbia presentó una demanda ante la FIFA por tratarse de un caso de ofensa y connotación política. Después de un minucioso análisis del Comité Disciplinario, respondieron con una multa a los implicados con 10.000 francos suizos y al capitán, Stephan Lichtsteiner, con otros 5.000, ya que también había hecho el gesto.
En la vigente Copa del Mundo, Hossam Hassan, el verborrágico entrenador de Egipto, ingresó al campo con una bandera Palestina tras el triunfo de su selección frente a Australia por los dieciseisavos de final, tras imponerse en los penales. El gesto tuvo una fuerte repercusión por su contenido político ante un conflicto actual y con mucha repercusión a nivel mundial; sin embargo, hasta el momento la FIFA no anunció ninguna penalización por ese episodio.
El riesgo está, pero los futbolistas argentinos demostraron una vez más el compromiso con el pueblo y con el mensaje real que se quiere transmitir, sin necesidad de entrar en violencia ni faltas de respeto. La gran final entre Argentina y España está a la vuelta de la esquina y hay pocas chances de que la Comisión Disciplinaria de la FIFA pueda analizar y dar un veredicto antes del domingo a las 16.00. En caso de proseguir con la investigación, podría conocerse después de finalizada la Copa del Mundo.