Lejos de adelantar las líneas Paolo Montero armó una constelación de volantes con Ledesma como enlace, dejando a Blanco en absoluta orfandad ofensiva. Pese a superpoblar la zona media Colón no tuvo el control del balón cediéndole la iniciativa a su adversario.
Ante este desalentador panorama, el primer tiempo se fue consumiendo entre pases sin destino y esfuerzos individuales aislados. En este escenario, el dueño de casa, al menos de manera instintiva, procuró generar riesgos aunque sus aproximaciones se terminaban por diluir al acercarse a un Broun algo más estilizado que de costumbre.
El complemento mostró un trámite un tanto más equilibrado al advertir Montero de las pocas luces del dueño de casa al momento de atacar. Una mejoría generalizada y principalmente un cambio de actitud le permitieron al visitante equiparar el trámite hasta terminar el encuentro dominando a su ya desteñido adversario.
En la jugada más clara del cotejo Sporle sacó en la línea un remate exigido de Blanco a los 31 minutos de la segunda mitad, cuando Hilario Navarro no tenía posibilidades de intervenir. Hubiera sido demasiado premio para un Negro que recién se despojó de las ataduras al tomar consciencia de las debilidades del Banfield "muleto".
El relato y las estadísticas del partido