River salió a buscar el partido olvidando que jugaba de visitante y a los 7 minutos casi grita con una gran jugada a un toque desde la derecha, con un Alario que la bajó y Olave le tapó el grito a Nacho Fernández en una ocasión muy clara. Belgrano de despabiló e hizo revolcar a Barovero en dos ocasiones, en especial una de Márquez que casi que sacó de adentro.
Antes del cuarto de hora el local festejó con un golazo terrible de Etevenaux, que le dio de volea desde afuera un rechazo corto de D'Alessandro. La pelota explotó en el ángulo y ni Barovero pudo ante tamaño tiro. Lejos de bajar la intensidad, los huecos que dejaba el millo cuando atacaba eran vía libre para Belgrano y llegó el segundo: la hizo toda Márquez con pisada, enganche y lujos para habilitar a Velázquez que se metió en el callejón del 9 y definió con clase contra un palo para el 2 a 0 que ponía al Millo en zona de bajón.
River salió a flote rápido porque enseguida fue Nico Domingo que hizo una jugada genial, con freno y un disparo desde lejos que se hizo gol en el palo derecho de Olave. Partidazo en media hora de juego y todo quedaba a abierto. Y había más, porque sobre el final del primer tiempo llegó el tercero de Belgrano, en otra aparición del 10: Etevenaux otra vez mostró que estaba en una noche inspirada y mandó el partido al vestuario con un 3 a 1 inimaginable para un River que venía de una goleada ante Quilmes la semana pasada.