El gol de Casemiro para el 1-1 ante Japón
El partido tomó un rumbo totalmente diferente. Lo que parecía ser una contienda disputada, igualada y con oportunidades de gol para cualquiera, se inclinó notablemente por la fortaleza canarinha, que dominó casi toda la segunda mitad. Fue así que terminó de sellar un merecido triunfo para hacerle honor a su idiosincrasia: un pase filtrado visionario de Bruno Guimarães para Gabriel Martinelli, que recibió entre los centrales, le dio esquinado al poste derecho y puso el 2-1 en el último minuto para hacer explotar el Estadio NRG de Houston.
Sigue Brasil en la pelea por su sexto Mundial y espera por otra fase eliminatoria en octavos, ante el ganador entre Noruega y Costa de Marfil.