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02 de febrero 2016 - 13:12
Conmebol bajó las penas: Boca, el principal beneficiado
La amnistía no salió completa, pero el Xeneize tendrá hinchas desde la tercer fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores. Además, Sebastián Saja podrá atajar ante Puebla en México y Wanchope Ábila cumplirá sólo un partido.

La decisión la tomó una comisión de legales, integrada por miembros del Comité Ejecutivo. Y si bien no tomaron a rajatabla el pedido del Tano, sí hubo un perdón parcial: las sanciones se redujeron en dos terceras partes a estadios e hinchas, y la mitad para futbolistas y directores técnicos. Solamente se mantienen, según el comunicado de Conmebol, las penas económicas: -esas se pagan, sí o sí-, y las suspensiones vinculadas al doping.


La opinión de Marcelo Tinelli sobre la amnistía de Conmebol

De esta manera, hay varios equipos argentinos beneficiados. Además de Boca, Rosario Central quedó libre de culpas y podrá arrancar el certamen con hinchas en el Gigante de Arroyito. Sebastián Saja atajará en el debut de Racing en México, mañana ante Puebla. Iván Alonso, nuevo jugador de River, tenía tres fechas de suspensión: cumplió una y ya está a disposición de Marcelo Gallardo. Y Ramón Wanchope Ábila, sancionado por tres partidos, sólo se ausentará esta noche, en el debut de Huracán ante Caracas en Parque Patricios.



La noche del gas pimienta
El castigo de Conmebol fue a raíz de la noche del "gas pimienta", en la choque de vuelta de los octavos de final de la Libertadores del año pasado. Mientras el plantel millonario salía al segundo tiempo, el Panadero —un hincha Xeneize— tiró gas pimienta en el túnel y atacó a los jugadores. El partido fue suspendido por el árbitro Darío Herrera: no se podía continuar si los futbolistas no estaban en condiciones. Y no lo estaban: varios de ellos tenían los ojos irritados, o estaban afectados psicológicamente.

River, en aquel entonces, trabajó rápido para confirmar lo que estaba claro según el reglamento de Conmebol: Boca debía quedar descalificado y River, acceder a los cuartos de final. La dirigencia millonaria mandó un abogado a las oficinas del ente continental, en Asunción, para confirmar por la sanción. Angelici llegó un día después. Y fue demasiado tarde.

Boca lleva meses luchando para arreglar ese error, ese día de retraso. Apenas sucedió el ataque a los jugadores de River en la revancha de los octavos de final de la Copa Libertadores, se especuló lo peor: las primeras versiones indicaban que el club de La Ribera no podría jugar la edición 2016 del torneo continental. Sin embargo, eso no sucedió: la pena fue la eliminación de la competencia del 2015, una multa de U$S 200.000, y la prohibición para jugar con sus hinchas durante ocho partidos, cuatro como local y cuatro como visitante.