La policía reprimió disparando balines de goma y con con cachiporras pero la violencia se trasladó a las calles del barrio Obrero, donde está ubicado el coliseo futbolístico.
Allí los hinchas argentinos fueron denunciados de romper vidrios de ventanas y puertas de hogares, vehículos estacionados y robar paquetes de cerveza de expendedoras de bebidas.
El juez José Delmás permitió que los detenidos hablaran con los denunciantes damnificados, que pidieron al menos 20.000 dólares como reparo por los daños producidos y advirtió que si no llegan a una solución en un lapso de 15 días, serán remitidos a la penitenciaría nacional de Tacumbú.
Entretanto, seguirán en calidad de detenidos en la 2 Comisaría de la capital paraguaya, decretó el magistrado.