15 de julio 2013 - 11:49
Discusión por ídolos de Boca y River en el programa de Fantino
El Show del Fútbol vivió un acalorado debate entre Roberto Leto y Nicolás Distasio a propósito de la despedida de Ariel Ortega. Además, Ruggeri confirmó que es hincha del "Xeneize" y le pegó a Romagnoli. Los videos
discusion por idolos de boca y river en el programa de fantino
Sin partidos oficiales, la discusión en El Show del Fútbol derivó en discusiones extrafutbolísticas. Tres fueron los ejes principales en el ciclo dominguero de América: ¿de qué equipo son hinchas los periodistas, la lista de los futbolistas ingratos que no vuelven a los clubes donde nacieron y qué institución trata mejor a sus ídolos?

En esta última se dio el duelo más picante y tuvo como protagonistas principales a Roberto Leto y Nicolás Distasio, en los rincones de Boca y River, respectivamente, aunque Oscar Ruggeri y Carlos Tapia también aportaron lo suyo. Todo a propósito, claro, de la despedida de Ariel Ortega.

"Terrible gallina El Show del Fútbol", dio pie el Chino –uno de los que pasó por los dos grandes- y Alejandro Fantino se frotó las manos. "Ustedes como símbolos de Boca jamás han vivido un evento como este", pinchó Distasio. "Jamás organizaron una despedida como las de River a Alonso, Francescoli y Ortega", agregó.

Maradona, Palermo y hasta Gatti aparecieron en la discusión. En ese momento en el estudio ya reinaba el caos habitual. "¿Nos ordenamos un poco?", pedía el conductor. A continuación, el video de todo el debate:


Otro momento cumbre de la noche fue cuando Ruggeri confirmó que es hincha de Boca y aprovechó para tirarle un palito a Leandro Romagnoli, uno de los ídolos de San Lorenzo. "Es hincha de Huracán", zanjó.


Sobre el final, la disputa fue si Javier Saviola –principalmente- y Martín Demichelis eran "ingratos" porque no volvían a River, el club que los vio nacer. Mientras Fantino y Distasio coincidían en cuestionar a los ex "millonarios", Toti Pasman y el "jugadorista" Ruggeri defendían el profesionalismo de los futbolistas.

Y todo terminó entre risas y gritos, con valorables 4 puntos de rating en pleno receso futbolístico.