La presencia del histórico arquero en la Copa del Mundo ya había generado debate. Tras no participar durante las Eliminatorias y cuando parecía haber terminado su ciclo en la selección, recibió una convocatoria en marzo y terminó imponiéndose en la consideración del cuerpo técnico por encima de Rochet.
"Lo que yo dejo en el fútbol uruguayo es nada", reconoció Bielsa.
A lo largo del certamen, el rendimiento del campeón de la Copa América 2011 quedó bajo la lupa. En el debut frente a Arabia Saudita dejó un rebote que derivó en el 1-0 parcial, luego tuvo intervenciones cuestionadas en el empate 2-2 con Cabo Verde y, ante España, un remate de Álex Baena se le escurrió de las manos para convertirse en el gol que sentenció la derrota y la eliminación en fase de grupos.
Con esta nueva revelación, el contexto de aquella actuación adquiere otra dimensión. Más allá de los errores que marcaron su Mundial, ahora también se conoció que afrontó el encuentro decisivo afectado por un cuadro de fiebre que no llegó a conocimiento del entrenador.