Sobre el cierre llegó el pedido más fuerte de toda la publicación."Hijo, sigue jugando al fútbol", suplicó. conociendo bien todos los esfuerzos que su hijo tuvo que pasar. Y lo invitó a "redescubrir la alegría de tener el balón a tus pies", volver a sonreír en la cancha y disfrutar del juego sin cargar con "las decisiones, las críticas, las expectativas o los contratiempos".
La carta terminó con un mensaje de esperanza y confianza en el futuro. "Así que no temas al mañana. Vive el hoy. Entrena. Sonríe. Juega al fútbol. Abraza a tus hijos. Ama a tu familia. Sigue siendo el hombre que Dios te llamó a ser. En cuanto al resto... ponlo en manos del Señor", concluyó.