En medio de los desacuerdos y la negativa del Atleti ante el deseo de irse, el argentino no pudo ausentarse más y se entrenó con sus compañeros. Se lo vio desanimado y con su compañero de Selección empujándolo para que levante la cabeza.
En medio de los desacuerdos y la negativa del Atleti ante el deseo de irse, el argentino no pudo ausentarse más y se entrenó con sus compañeros. Se lo vio desanimado y con su compañero de Selección empujándolo para que levante la cabeza.
Julián Álvarez no tiene escapatoria. Ni su representante, ni el dinero, ni su propio interés son suficientes para que el Atlético de Madrid acepte su transferencia a Barcelona. Pareciera estar atrapado y decidió hacer justicia desde su lado ausentándose a los entrenamientos, acción que no hizo más que perjudicarlo como futbolista. Ahora, debió regresar a las prácticas con sus compañeros, pero su desánimo es imposible de ocultar. Por eso, es importante tener a quien lo empuje: Cristian Romero, flamante refuerzo de este mercado de pases.
Mientras el Atleti tuvo un arranque ideal en La Liga, con dos victorias y un empate, su delantero, quien supo ser una estrella, arrastra sus pies. Julián jugó uno solo de los encuentros, ingresando desde el banco de suplentes, y el Metropolitano se dedicó a demostrarle el repudio más que festejar los goles de su equipo. Una silbatina ensordecedora musicalizó el duelo con Villarreal y el argentino nunca pudo levantar su cabeza. Para el siguiente, en el triunfo ante Sevilla de este sábado, ni siquiera fue convocado, al igual que en el primero.
Este accionar confunde y mantiene en vilo por su futuro. Mientras sus ausencias dan a entender que finalmente se irá -no solo por su presión, sino por el disgusto y la relación irrecuperable con la gente-, las declaraciones de los dirigentes dicen lo contrario. "Esperamos que se reintegre rápidamente y que esté disponible. Esperemos que esté el próximo partido de liga. Hablamos mucho con él, con normalidad", expresó recientemente Enrique Cerezo, presidente de la institución. También Mateu Alemany, director deportivo, fue tajante: “Esperamos que se reintegre rápidamente y esté en el próximo partido de La Liga”.
Y para ratificarlo, el paralelismo es total: la propia cuenta oficial del Atleti lanzó un comunicado específico sobre la situación del ex River y firmó un rotundo no a esta transferencia. "Los miembros del Consejo de Administración del Atlético de Madrid han mostrado de forma unánime su absoluto respaldo a la decisión del club de no negociar el traspaso de Julián Álvarez al Fútbol Club Barcelona”.
El duelo con Villarreal lo anuló y desapareció de dos entrenamientos consecutivos por su malestar; luego mantuvo una práctica en soledad, de manera personalizada. No solo por molestia, sino también fuerza para intentar su partida. Sin embargo, bien sabe por profesionalismo que no es conveniente y este domingo regresó a estar junto con el plantel. ¿El detalle? Faltan dos días para el cierre del mercado de pases.
Más allá de los saludos de sus colegas, quedan pocos argentinos para sobrevivir: solo Juan Musso y Giuliano Simeone resistieron. Pero, para fortuna de Álvarez, recientemente se sumó el Cuti y, sin dudas, es el apoyo que necesitaba. Es que en el entrenamiento de esta mañana se pudieron observar varios videos en los que el defensor argentino lo empuja y palmea para que haga los ejercicios, o bien, alce su cabeza. Ahora resta saber si compartirán todo el resto de la temporada.