La discusión es tan vieja como el contrato mismo: "una vez que el dinero entra, deja de ser del Estado", solían jactarse todos los dirigentes y todavía algunos recurren a ese argumento. Sin embargo, la sentencia poco tiene de cierta, porque cada desembolso responde a un criterio original y varios anexos que se fueron agregando con los años que justifican cada cuota asignada por la Jefatura de Gabinete de Ministros a la AFA.
El trabajo de veeduría arrojó la sospecha que el dinero no llega a los clubes del mismo modo y que además se utiliza para saldar obligaciones que no están contemplados en el contrato que liga al Estado con la asociación. Por eso, en el próximo informe que recibirá la jueza María Romilda Servini de Cubría estará la recomendación de extender la auditoria a toda la caja de la asociación para confirmar la presunción, ya que además estiman que casi el 75 por ciento del total de los recursos provienen de los derechos televisivos.