Pero para sacarse una de las espinas que le provocan dolor, el Boca liderado por Carlitos Tevez (quien reaparecerá y volverá a vivir desde adentro el calor del clásico) tratará de entregar lo mejor de su repertorio en la casa de su eterno rival, al que ya superó en este mismo campeonato
. El 2-0 se dio hace cuatro meses, por la undécima fecha. Y como el vértigo es una característica del fútbol, de aquel triunfo en la Ribera sólo queda un tibio recuerdo, tapado por lo sucedido inmediatamente después en los choques por la Copa Libertadores, que empezaron de manera normal y acabaron en escándalo. Allí, el Xeneize quedó por el camino y River siguió hasta adueñarse del trofeo.
Los últimos choques los marcaron, es cierto. Sin embargo, hoy tendrán que archivar los recuerdos y meterse de lleno en la nueva versión, porque el fútbol siempre renueva desafíos. Lo saben. Y les gusta que así sea