Fueron tantas las dudas del entrenador que confesó que el viernes, un día después de vencer a Rosario Central, iba a anunciar que dejaba su cargo: "Hubiese sido una decisión equivocada", apuntó. "Por suerte me tomé dos días para pensarlo", contó. Si bien destacó el "fuerte vínculo" que tiene con los dirigentes, Enzo Francescoli y los hinchas, dijo que el "vínculo más importante es con el club, con la institución".
Gallardo evitó dar señales de cómo reconstruirá a su River. Remarcó en varias oportunidades la obligación de "volver a ser competitivos", "mantener el equipo que armamos y sumar a dos incorporaciones que aporten energías y sea adapten a la exigencia". Pero no dejó nombres propios: "No hablé nada de nombres con los dirigentes. No lo voy a hacer porque ya hemos tenido alguna charla anteriormente", soltó.
Lo que sí, señaló a qué apuntarán en el 2017: "Seguiré buscando que River juegue bien. Me tomaré el tiempo para encarar un año que va a ser muy lindo. Vamos a jugar Copa Libertadores, tenemos el campeonato. Seguiremos con la misma línea de trabajo, construyendo. Todavía seguimos evolucionado, y los frutos se irán viendo a mediano y largo plazo. Vamos a intentar ser competitivos. Me quedo para redoblar la apuesta", concluyó.