De hecho en los 45 minutos iniciales apenas generó peligro con un remate del debutante Juan Manuel Trejo (15m.) y un cabezazo de Leonel Galeano (31m.).
Es que el dibujo táctico 4-2-3-1 que empleó Gallego quizá le dio una mayor tenencia del balón, pero le quitó a la vez peso en ataque.
Luciano Leguizamón intentó convertirse en el conductor del equipo pero no tuvo socios, ya que Lucas Villafáñez y Osmar Ferreyra no entraron en juego. Entonces Farías, el único delantero, quedó aislado.
All Boys, a todo esto, trató de pelear en la mitad de la cancha y no generó riesgo.
Es que Oscar Ahumada y Patricio Toranzo, el que da equilibrio y el que genera juego en la mitad de la cancha, respectivamente, jugaron un flojo partido.
En el segundo período, Independiente se volcó decididamente en ataque, se desprotegió atrás y casi pierde el encuentro.
Primero, a los 14 minutos, lo tuvo Farías, después, a los 23m. sufrió el gol de Borghello, y por último, a los 38m., alcanzó el empate a través del propio Farías.
El árbitro Néstor Pitana se equivocó en un par de jugadas, pero el empate, más allá de los cambios de uno y otro técnico, estuvo bien.
Independiente llegó a 15 partidos sin triunfos entre el actual torneo y el pasado. Y la gente le hizo notar otra vez su descontento.