La situación de Fiorentina, acosada por el descenso a dos fechas del final del campeonato, se puso de manifiesto hoy en los ánimos del plantel, cuando el DT Delio Rossi se tomó a golpes con un jugador de su equipo al borde del campo de juego.
Ocurrió a los 32' de juego, cuando Fiorentina perdía 2-0 de local en el estadio Artemio Franchi, luego de que Rossi ordenase el ingreso del uruguayo Ruben Olivera por el serbio Adem Ljajic, quien al abandonar la cancha rumbo al banco de suplentes levantó su dedo pulgar de una manera irónica a su entrenador.