Sin el refuerzoSi no llega Piatti o alguien de esas características, Guillermo retornaría al 4-3-3, con el que había empezado su etapa en el Xeneize, y con el que había jugado en Lanús. Hasta la mitad de cancha, todo estaría igual, desde lo táctico, con o sin Piatti. Sin embargo, la forma de atacar cambiaría drásticamente, ya el juego se abriría más a las bandas, con Pavón y Centurión con extremos, y Gago sería quién se adelante un poco para sorprender con pases filtrados. Este sería el plan B, ya que por algo están buscando un volante con juego, que pueda hacer de Carlitos. Lo cierto es que con cualquier esquema, Boca está obligado a reemplazar a Tevez de la mejor manera y ganar el torneo local, que es lo único que tiene en este semestre. Si no se queda con este certamen, será muy difícil que el cuerpo técnico actual continúe, ya que no logró la clasificación a ningún torneo internacional.