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09 de noviembre 2016 - 06:00
La pasión le ganó al protocolo
La Selección argentina rompió todos los esquemas de la existencia de Edgardo Bauza. Hoy, la vida misma para el DT que conquistó América con San Lorenzo y con la Liga de Quito y que encima convenció a nuestro astro Lionel Messi para que no cuelgue la casaca argenta como tenía pensando, es la Selección. Sus tiempos, ya no son sus tiempos. ¿Y a quién pertenecen? A la Selección, claro.

"Empezamos muchachos que a la 1 tengo que estar en el centro. Asumí un compromiso", avisó Edgardo mientras se sentaba "por sólo 5 minutos" a dialogar con DIARIO POPULAR en los jardines del predio de Ezeiza.

Pero una charla de fútbol, al Patón todavía lo puede. Y ahí, en su interior, se jugó el partido "de los yo": el Bauza DT de la Selección que tiene que cumplir con todo y seguir estructuras protocolares vs el Bauza natural de siempre, apasionado y obsesionado por el mundo de la redonda. Y "la final de personalidades" la ganó el Patón que todos conocimos.

Una vez que el "Patón protocolar" dejó su reloj de lado y se le lanzó la primera pregunta, bajó los hombros, cruzó sus piernas, juntó las palmas, trenzó los dedos, y ahí -ya totalmente relajado por primera vez-, recuperó la esencia de siempre y lo que eran apenas

"5 de reloj" se convirtieron en unos 25 riquísimos minutos en los que el "Patón apasionado" jugó su mejor partido.